Evite litigios: No demande si no le aceptaron la oferta
Evite litigios: No demande si no le aceptaron la oferta
Un principio fundamental del derecho de obligaciones y contratos es que no puede existir un contrato que se acepte una oferta. Si una parte solicita algún cambio a lo ofrecido por la otra se entiende que se rechazó la oferta original y se hizo una contraoferta. Si no se acepta la contraoferta no hay contrato.
Esto puede parecer bastante sencillo. Sin embargo, esto no quiere decir que en la práctica alguien no le va a presentar una demanda pasando por alto este principio, según podemos ver en un caso resulto recientemente por el Tribunal de Apelaciones.
El comprador pidió una cotización. El vendedor la dio, sujeta a ciertos términos. El comprador solicitó ciertos cambios a la cotización y a los términos. El vendedor nunca contestó la contraoferta.
Ante el silencio del vendedor, el comprador optó por comprarle a otro vendedor. El vendedor original se enteró y demandó. Este alegó que el comprador aceptó su oferta al haberse comprometido con un tercero a suplirle bienes del vendedor.
Después de un juicio, el TPI le dio la razón al comprador y le impuso $3,000 en honorarios de abogados al vendedor por presentar un pleito frívolo. El TA confirmó.
Ciertamente, el vendedor no debió haber presentado el caso. Sin embargo, el caso también presenta una lección para el vendedor. En términos de un resultado judicial, el comprador no pudo haber esperado por un mejor resultado: ganó el caso y recibió una suma para sufragar, por lo menos parte, de los gastos de abogado.
Aun así, ¿salió bien el comprador? ¿No hubiese sido mejor no tener que ir a juicio? Aunque uno nunca puede protegerse de un pleito frívolo, uno puede hacer ciertas cosas para evitarlo o hacerlo menos probable. En este caso, el comprador se hubiese hecho un favor al haber